por encima de lo esperado → oro abajo; por debajo → oro arriba
Medido minuto a minuto sobre 33 publicaciones de el PCE subyacente, siempre desde el precio del minuto anterior al dato. Es lo que pasó, no lo que vaya a pasar.
Una proporción sobre todas las publicaciones es una curiosidad. La misma sobre las veces que se pareció a la de hoy es una respuesta. Mueve los filtros y mira cuántos casos quedan.
33 publicaciones quedan con ese cruce
Cada cifra aparece en cuanto su cruce reúne los casos que la sostienen: la mediana y las proporciones desde ocho, «1 de cada 4» desde veinte y «1 de cada 10» desde treinta. Cada fila dice desde cuántos, así que se ve de un vistazo sobre qué se apoya lo que hay.
Un caso parecido no es «el mismo dato»: es una publicación de el PCE subyacente que venía con la misma clase de sorpresa, o con el oro haciendo lo mismo los días de antes. Partir 33 publicaciones en tres deja tramos de unas 11, y con esa muestra se puede decir una mediana y una proporción, no un extremo: por eso aquí cada cifra aparece donde su muestra la sostiene: la mediana y las proporciones desde ocho casos, y «1 de cada 10» desde 30.
La sorpresa es la diferencia entre el dato y lo que se esperaba, medida en desviaciones típicas de esta misma noticia y partida en tres tercios. Es lo que se sabe en el segundo en que sale el dato.
| Tamaño de la sorpresa | Publicaciones | Rango del primer minuto | El impulso se dio la vuelta |
|---|---|---|---|
| Pequeñael tercio más cercano a lo previsto | 22 | — | — |
| Mediael tercio de en medio | 11 | — | — |
| Grandeel tercio de sorpresas más grandes | 0 | — | — |
Esta noticia se reparte en dos tramos y no en tres: «Grande» agrupa sus publicaciones con las de al lado. El dato sale clavado en lo previsto tantas veces que los tercios se juntan en el cero.
Lo que había hecho el precio en las cinco sesiones anteriores, a la misma hora. Se sabe la víspera.
| Cómo venía | Publicaciones | Rango del primer minuto | El impulso se dio la vuelta |
|---|---|---|---|
| Venía subiendomás de +0,5 % en cinco sesiones | 11 | 6 $ | 27 % |
| Venía planoentre −0,5 % y +0,5 % | 8 | 5 $ | 25 % |
| Venía bajandomás de −0,5 % en cinco sesiones | 14 | 9 $ | 36 % |
Entre «Venía plano» y «Venía bajando» hay 5 $ de diferencia en el primer minuto, y con estos tamaños el azar da hasta unos 5 $: cabe dentro del ruido. En la última columna la mayor diferencia es de 11 puntos y el azar llega a 52: es lo que da el azar con estos tamaños.
Esta no es una pregunta de antes: a esta altura el dato ya salió y el precio ya se movió. Es la pregunta de justo después del primer empujón —«se ha movido esto, ¿qué pasó luego?»—, comparando cada caso con lo normal en esta noticia. Y por eso no lleva columna de tamaño: el movimiento de los dos primeros minutos y el rango del primer minuto van juntos 0,62 de correlación, o sea que son casi la misma medida. Partir por una y enseñar la otra sería enseñarla midiéndose a sí misma.
| El primer tramo | Publicaciones | El impulso se dio la vuelta |
|---|---|---|
| Se movió pocomenos de 0,7 veces lo normal | 4 | — |
| Se movió lo normalentre 0,7 y 1,5 veces | 7 | — |
| Se movió muchomás de 1,5 veces lo normal | 22 | — |
Las cuentas de los tres tramos salen siempre; las cifras, desde 8 casos por tramo, y «Se movió poco» reúne 4. El umbral está ahí porque una proporción se asienta a partir de ese tamaño: por debajo, lo que se leería es el azar de la muestra.
Las bandas de estas notas están corregidas por las 30 comparaciones que hace este bloque en las diecisiete páginas: cuando se mira tantas veces, que la mayor diferencia pase de dos errores típicos es lo normal y no un hallazgo. Es la misma cuenta que se aplicó a las tablas del simulador.
Los tramos se pueden mover a mano —y cruzar entre ellos— en el simulador, que recalcula sobre las mismas publicaciones.
La publica la Oficina de Análisis Económico (BEA), una vez al mes, unas dos semanas después del IPC, a las 14:30 hora española. En el calendario sale como Índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente (Mensual).
La regla con la que se lee, y que aquí se comprueba en vez de suponerse: por encima de lo esperado → oro abajo; por debajo → oro arriba.
El precio no reacciona al dato: reacciona a la diferencia entre el dato y lo que se esperaba. Por eso el mismo número puede mover el oro en dos direcciones distintas según con qué se compare.
Es la medida de inflación que el banco central mira de verdad, pero llega dos semanas después del IPC: buena parte ya está en el precio. Reacción más pequeña de lo que sugiere su importancia.
Suele pasar desapercibido salvo que contradiga al IPC de dos semanas antes. Esa contradicción sí mueve, porque obliga a rehacer la lectura de inflación entera.
Confirma la desinflación en la métrica oficial. Vale más como confirmación de una tendencia ya iniciada que como detonante de una nueva.
Esto es el mecanismo, no una medición. Lo que pasó de verdad está arriba.
Las diecisiete, con su calendario · Lo que sale esta semana.